Los ojos... tus ojos... Gringo... como te echo de menos... a ti y a la demás gente de dos patas, a la gente con dos patas, a mis aficiones y a mis quehaceres diarios...
No somos nadie sin nuestros quehaceres diarios, sin gente q nos hable, q nos escuche...sin ilusiones...
El otro día encontré una pared, digo pared pq fue el único montículo de por aquí q se podía mas o menos escalar, como lo echo de menos... el campo, los amigos y tu Gringo corriendo detrás de todo bicho salvaje. Fue divertido 12 km con la bici, una hora luchando con las olas y de repente todavía me quedaban fuerzas para engancharme a esas presas imaginarias y colgarme extasiada de cada saliente, cada grieta, cada movimiento dibujaba en mi rostro una sonrisa y bueno las ganas de volver a mi tierra eran casi igual de grandes que las de quedarme allí para siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario